miércoles, 29 de abril de 2015

La mayor de las virtudes

La experiencia nos comprueba que como uno responda a las situaciones incómodas o estresantes de la vida, depende si uno crece o decrece como persona. Y la única forma de crecer es abrazando la humildad.

Miguel de Cervantes dice:

"La humildad es la base y fundamento de todas las virtudes, y que sin ella no hay alguna que lo sea."

Pedro, en su primera carta abierta dice:

"Revestíos de humildad en vuestro trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracias a los humildes."

Es un mandato con promesa incluso para los ateos. En ese caso, ¿Qué es la humildad?

Dejar que la gente lo trate a uno como felpudo o que llevemos harapos como vestidos? NO
La humildad es la postura que uno tiene delante de los otros. Hacer deferencia.


Una última cosa, es en el poder donde se ve la verdadera virtud de una persona.
Abrazar la humildad un día a la vez. También se ejercíta.


lunes, 17 de noviembre de 2014



Gustavo Faverón Patriau (31 de diciembre 1966), escritor y crítico literario, es autor de "El Anticuario", una novela que ha recibido muy buenas críticas, entre ellas las del Nobel peruano Mario Vargas Llosa, quien dijo “Al final de la lectura uno queda descontrolado y alucinando (…). El anticuario es una novela ambiciosa y difícil, que exige lectores cultos e inteligentes”. También es catedrático de literatura en el prestigioso Bowdoin College, en Maine, donde reside actualmente, y desde donde responde al cuestionario de escritores del blog de Eterna Cadencia. 

1. ¿Qué autor joven recomiendas y por qué?

¿Vale decir Rimbaud? Para ser sincero, diré que con el tiempo me he vuelto cada vez menos lector de novedades, o, en todo caso, descubro que las novedades que me interesan están esperándome en las bibliotecas más que en las librerías, y casi en todos los casos están ahí desde hace muchos, muchos años. Pero la pregunta es clara y merece una respuesta menos esquiva. Creo que mencionaría a la mexicana Valeria Luiselli. Quizá en mi elección tenga algo que ver el hecho de que en estos días estoy leyendo los cuentos completos de M.R. James y me alegra encontrar en Valeria Luiselli una mirada tan distinta sobre el tema del fantasma, que no es demasiado frecuente en la literatura latinoamericana en general, pero sí bastante en la mexicana.

2. ¿Qué canción deberían poner en tu velatorio?

Curiosamente las dos primeras canciones que se me ocurren son canciones dedicadas a Pablo Picasso, que hubieran tenido más sentido en su funeral que en el mío pero que no estaban escritas cuando él se murió. Me refiero a «Picasso´s Last Words(Drink to Me)» de Paul McCartney and Wings, y a «Pablo Picasso», no en la famosa versión de David Bowie, sino en la original de Jonathan Richman and The Modern Lovers. ¿Qué tengo que ver yo con Picasso? Nada, obviamente. Si pudiera añadir una más tendría que ser «Bad Days», de The Flaming Lips. Sólo porque es una canción tonta y estoy seguro de que las circunstancias de mi muerte serán tontas también.

3. ¿Cuántas horas por día lees?

Leer cualquier cosa, incluyendo la red y los ensayos de mis alumnos y las cosas que trabajo en mis cursos —soy profesor de literatura latinoamericana—, yo diría que unas ocho o diez horas diarias. Suena a mucho pero en verdad no lo es y debe ser una cantidad similar a la que pasa frente a la computadora cualquiera que esté obsesionado con la red. Pero leer libros libremente (perdonen la aliteración involuntaria), tal vez unas tres o cuatro horas diarias, no más, sobre todo las últimas horas de la noche.

4. ¿Cuándo defines que un libro (o una novela o un cuento) está terminado?

Cuando reescribo el primer capítulo. Normalmente he llegado al último siguiendo malamente un plan y reescribir el primer capítulo o añadir un capítulo inicial es lo que me da la seguridad de que está terminado. Lo mismo cuando escribo una ficción que cuando es un libro de ensayos o un libro académico.

5. ¿Cuál es tu mejor defecto?

Soy inmensamente autocrítico. Eso me lleva, por el lado bueno, a no aceptar ninguna salida fácil cuando escribo, pero, por el lado malo, me lleva a semanas y meses de parálisis, de los que no siempre salgo con el resultado que esperaba. Por eso he llegado a descartar libros después de haber escrito más de doscientas páginas, pero, por otra parte, hace que no me avergüence mucho de los que he podido terminar.

6. ¿Cómo es tu idea de felicidad absoluta?

El desempleo sin preocupaciones económicas, claramente. O por lo menos tener un trabajo que me permita muchas horas de libertad.

7. ¿Qué película basada en un libro recomiendas?

Son demasiadas pero la primera que se me pasa por la cabeza siempre que se menciona el tema de las adaptaciones es El proceso de Orson Welles, que es casi tan inquietante como la novela de Kafka. Por el camino opuesto, admiro el talento que tenía Hitchcock para convertir libros medianos o incluso mediocres en películas extraordinarias, como ocurre con Los pájaros o Psicosis o el talento de Kubrick para inventar una gran película a partir de un libro sin pretender copiarlo, usando el libro como punto de partida para una cosa muy diferente, como hizo con Barry Lyndon o Lolita o 2001, pero, sobre todo, con El resplandor, que en sus manos pasó de ser una fábula de horror clásico a ser una profecía sobre el horror del siglo veintiuno y una reflexión sobre el oficio del escritor y una metáfora de la soledad y tantas otras cosas.

8. ¿Qué libro robaste? (En el sentido que quieras tomar la palabra “robar”)

Cuando tenía diecinueve años formaba parte de un clan de ladrones de librerías. Sería demasiado trabajo (y demasiado arriesgado) enumerar los botines.

9. ¿Nos mandas una foto de tu biblioteca?


Si quieren una sin mí, tendré que tomarla ahora. Si aceptan una con mi incómoda presencia les mando ésta.

martes, 4 de noviembre de 2014

publicríticos



Ayer leí una crítica a Rachel Kushner, porque un amigo me la recomendó. Y un articulo del diario El País decía que la crítica había señalado con insistencia que la manera de escribir de R. Kushner supone una renovación de la literatura escrita por mujeres. Y bueno, me parece que cualquier crítica o argumento carece de valor si su punto de "objetividad" es desde el género sexual del autor.
Tenemos a críticos que demuestran que algo tiene más valor porque parece escrito por un hombre. Me parece que la perspectiva se está nublando para los publicríticos.



Y a todo esto,
                                        ¿a cuánto por palabra?

lunes, 27 de octubre de 2014

Nueve preguntas - Mario Pera

Del cuestionario del blog EternaCadencia.


Presento una nueva entrada del cuestionario clásico de nueve preguntas a escritores de la web de Eterna Cadencia. Esta vez, y con mucho orgullo, respondió el poeta Mario Pera (Lima, 1981) quien es también abogado y editor, autor de los libros de poemas Preparaciones anatómicas y Ruido blanco, y del ensayo Farel’ America or learn to live in it? Italian immigration in Peru.

1. ¿Qué autor joven recomiendas y por qué?
El criterio "joven" es algo ambiguo. Por eso tomaré como "autor joven" a quienes tienen hasta 35 años, cumplidos este 2014. Recomiendo a José Agustín Haya de la Torre. Su poesía es rara avis respecto a la obra que otros poetas venimos publicando. Encuentro en él una preocupación sincera por la palabra. Una vocación por no solo lograr la imagen o metáfora precisa para cada verso, o el lirismo, lo que de por sí me habla de un cuidado, respeto y un real compromiso con la poesía para que esta no sea solo un efluvio (a manera de torrente sin cauce) o una mera seguidilla de palabras. En su poesía existe una búsqueda concreta, una exploración muy personal en la palabra para lograr un lenguaje propio. En mi opinión, José Agustín recrea el lenguaje hasta armar cada poema en base a sus necesidades intrínsecas y así comunicarnos exactamente lo que quiere expresar. Muy pocos nos atrevemos hoy en día a ello; por tal, eso me parece más que destacable. Y así hay muchos más con un trabajo recomendable. 
2. ¿Qué canción deberían poner en tu velatorio?
Tengo buena suerte por lo que, pese a mí, es probable que viva hasta los 100 años. Si acaso alguien leyera esto para esa época (o lo recuerda), hágame el favor de hacer oír Cavalleria Rusticana, de Mascagni en loop. Y a quien no le guste que se vaya
3. ¿Cuántas horas por día lees?
Depende del día. Intento que no sea menos de 2 horas; sin embargo, hay días en que uno no encuentra el tiempo. No me presiono con eso, hay periodos en los que puedo leer hasta 6 horas al día.
4. ¿Cuándo defines que un libro (o una novela o un cuento) está terminado?
En mi caso, un poema. Nunca lo defino. Para mí es sencillo: un poema nunca está terminado. Lo que publico es la mejor versión de un poema que, si me daría el tiempo, podría seguir corrigiendo (añadiendo y, mejor, cortando) por largos años. Así que mis libros contienen la mejor versión de mis poemas hasta el momento de su publicación. En algún momento hay que ponerle un corte, pero eso no implica que sienta que sienta o crea que está terminado.
5. ¿Cuál es tu mejor defecto?
Ser leal.
6. ¿Cómo es tu idea de felicidad absoluta?
Cada vez estoy más convencido de que no hemos venido al mundo a ser felices.
7. ¿Qué película basada en un libro recomiendas?
El Padrino 2. 
8. ¿Qué libro robaste? (En el sentido que quieras tomar la palabra “robar”)
Casi no lo hago. Si digo cuál, a quien se lo robé le daría mucha rabia.
9. ¿Nos mandas una foto de tu biblioteca?
Hay miles mejores. Quizá en otra ocasión.

martes, 7 de octubre de 2014

Entrevista a una "feminista" tipo fan de migoya:

Entrevista a una "feminista" fan de migoya:



¿Qué referencia feminista tiene usted? ¿a quién ha leído?
- tetas

¿Qué pasa con una cultura que no permite triunfos o siquiera un atisbo de lo femenino?
-tetas y libertad para coger

¿Cómo sería una cultura de la mujer?
-no soy candy soy liberal

¿Cree que las mujeres caen en ignorancia hacia su propia historia? tipo que no leen a Simone De Beauvoir o la Rich?
-bueno... tetas, sexo y libertad!

..............

lunes, 15 de septiembre de 2014

Su apacible ambigüedad se desplazó...



Me miras como haciéndote una pregunta. Cómo midiendo cuánto pesaría yo en el pecho de tu vida. O me parece y sólo intentas calibrar cómo podría estar armado este puzzle que es mi vida. O me parece y sólo piensas en desnudarme y dejar mi furor en cualquier forma horizontal.

Lo escribo y se lee raro. Lo leo raro. Porque desde que me quedé sin corazón ando sintiendo plástico aún sin querer sentirlo. Y a veces pienso que me equivoco, que si tengo un corazón recién nacido, por ejemplo mientras te escribo esto. La chispita se coloca tan fácilmente en el cesto de una novela nueva, una que deseo sea larga. Y entonces, no te veo con mi deseo y huyo. Como un mal ninja anunciando la huida, como queriendo que me detengas.

Y tú, que sigues siendo un Tú turbio, apareces lleno de promesas, porque siempre es más fácil el sueño cuando posas tus pies bajo terreno vacío. Y me agrandan las ganas de asentar una vida mientras te pienso. (Y quizá lo más parecido a tener un corazón embelesado es hundirme un poco en el barro universal de lo ridículo.) A veces me parece que caigo de mi escabel al fango. Y mientras eso no pasa, ando sentada en mi escabel mintiendo como me mientes tú. Como mentimos todos. Para plantar ternura sobre ese terreno fangoso que lleva años guardado.


Me enferma el miedo a decírtelo. Y sólo te miro fijamente como queriendo que hayas tenido una maestría en criptografía y puedas descifrar mi mirada. Como me miras tú a mí, ahora que recuerdo. Y arranca el beso mientras asesinamos las ganas. Y después de saber que mis deseos son tus bordes quiero huir.
Y saber si me extrañarás, me olvidarás o para saber... para saber si tenemos algo más que ofrecernos que sólo la fuerza de los labios en nuestros hombros.

martes, 15 de julio de 2014

Israel, Let's Not Become Europe – Tablet Magazine

"The ugly spectacle culminated in the apparent revenge killing of Arab teenager Mohammed Abu Khdeir, who was kidnapped and brutally burned alive by Jewish bigots."








Israel, Let's Not Become Europe – Tablet Magazine


Unámonos, pesimistas del mundo!



A partir de Lamentaciones de un prepucio, Shalom Auslander dejó de ser un importante columnista serio de publicaciones en The New York Times y The New Yorker, y se convirtió en el escritor excéntrico e hilarante que se rebela contra el atavismo ortodoxo en el que fue educado y arremete con un fino humor ácido contra conservadores e idealistas.

En Esperanza: una tragedia deshace y hace, en ese orden, al emblema del holocausto judío; Anna Frank es una fétida y mentirosa anciana, Hitler es el mayor optimista del mundo, porque... “¿Alguna vez has oído de algo más escandalosamente optimista que la solución final? ¡No solo el hecho de que pudiese existir una solución sino, además, una solución final.” lo dice el profesor Jove, personaje que se ha convertido en el favorito desde esta descabellada idea; “Todo lo malo que nos pasa viene por la absurda creencia en que vamos a mejorar. Que la mayor fuente de la miseria en el mundo, la mayor causa de la angustia, el odio, la tristeza y la muerte, no era ni la enfermedad ni la raza ni la religión. Era la esperanza.” Los pesimistas somos los que nos quedamos sentados sin hacer nada. Mientras los optimistas son juzgados por tomar acción. Una teoría que propone Auslander con este personaje es que sin duda alguna, cualquier tipo de educación o de credo que tengamos, nos impide ser libres.

Pero no nos olvidemos de Solomon Kugel, el protagonista de esta novela, a quién lo corroe una desesperada culpa por el peso de su pasado judío, tanto que las primeras palabras para su hijo al nacer fueron “lo siento” (Siento haberte traído a este mundo de desgracia, a este matrimonio cuesta abajo, a esta sociedad llena de culpas retorcidas. Lo siento.)




Precisamente ese sentimiento apestoso que tiene Kugel, por una historia de su pasado, lo hace mirar hacía un pueblo en que no ha pasado nada, y probablemente nunca pasará. Es ahí donde, el querido Kugel, desea empezar una vida junto a su familia, tratando de enseñarle a su hijo lo bonita que puede ser la vida, sin pasado que pese. No para mi hijo, piensa Solomon.

Y como para que no se nos olvide lo graciosa que es la vida, en la nueva casa de la familia Kugel, se hospeda en el desván, una anciana de aspecto espantoso que dice ser, nada menos, que la mismísima Anna Frank. Estuvo encerrada más de setenta años. Y al parecer es la única judía que contando lo de Auschwitz, esboza una irónica sonrisa. 
Todo el pasado que Solomon pensaba dejar atrás, vive en su desván. Ya la madre lo había cargado con el suplicio de pretender ser víctima del holocausto, al punto de llorar cada vez que ve un jabón.

Pero, ¿Por qué alguien estaría escondida tantos años? ¿Qué no era Ana Frank la niña víctima e inocente que murió en el campo de Bergen-Belsen en 1945? No. Ella se había escondido a pedido de su editor para aumentar las ganancias del diario. Nada menos. No fue la niña inocente que todos creíamos. Pero niña, al fin y al cabo, ahora es una vieja del desván, judía y mentirosa. ¿Cómo Solomon podría deshacerse de una viejecilla que dice ser Anna Frank? ¡¿Qué diría la gente?! mucho peso para poco pellejo, pobre Solomon. Todo por cargársela solo. Kugel como tú y yo está esperanzado en un futuro algo mejor pero cargando temas del pasado, a veces sin querer. Kugel somos todos.


Shalom Auslander nos presenta esta y otras sensacionales ideas, como la obsesión de Kugel por las últimas palabras, al principio de la novela. Esta recopilación de datos históricos e irónicos, hacen de Esperanza: una tragedia una idílica lectura.


Altamente recomendable, políticamente incorrecto.




lunes, 7 de julio de 2014

"Amor al sillón del poder"

                       "Amor al sillón del poder"



En Chorrillos, el re-elegido Alcalde Miyashiro cumple con su cargo desde 1999 hasta la fecha (2014) tentado a seguir con el sillón municipal.
Ocampo, Alcalde de San Juan de Miraflores fue reelegido 5 veces desde 1984.
Luis Bueno, lidera Chosica desde 1993 con más de 21 años en el poder.
Y la lista es larga.
La mayoría de nuestros candidatos ya son burgomaestres, otros interrumpidos por una actual gestión, buscan un repechaje para poder continuar en el sillón municipal.
Pero, ¿hasta qué punto una permanencia en el poder es adecuada?
En mi opinión, la permanencia en el poder es la que implica el cumplimiento de los años pactados, es decir, la reelección es un completo error. En América Latina esto es casi una enfermedad política, causada por el virus "poderuis coorruptus", no es mas que el camino fácil al dinero. Y decir que sólo un porcentaje reducido es denunciado y por eso no hay corrupción en la mayoría de gestiones, carece de lucidez. No hay que analizar mucho para dar con el diagnóstico.
Y creo que los políticos con experiencia lo saben, Alan García por ejemplo, descalifica la supuesta candidatura de Nadine Heredia, con una "REELECCIÓN conyugal". Claro, en ese caso llamaríamos a la próxima candidatura de García "REELECCIÓN interruptus". Y así, ser consecuentes.
Un argumento a favor de la reelección es la democracia, impedir que un burgomaestre sea re-elegido por el pueblo (y el pueblo aceptándolo) sería un acto anti-democrático. Y demás argumentos, pero casi todo el mismo rollo. Está también eso de "seguir con las obras" que es casi como decir cosechar lo sembrado. La idea de que un gobierno no alcanza para una buena gestión me parece absurda.
¿Acaso la corrupción no entra en tema raíz?
Es simple, a mi criterio, la no reelección evita futuros "perseguidos políticos". Empuja al buen hacer de gestiones con una única oportunidad para hacer bien las cosas, no hay chance para enmendar errores. Evita también las redes de corrupción ya que no habrá más tiempo para una organización de camuflaje y blindadas como se ve tanto últimamente.
En realidad, lo que necesitamos como pueblo, es un liderazgo no de personas, sino de instituciones. Que sigan con el barco cuando el timón deba cambiar de mando. 





jueves, 5 de junio de 2014

ética y política, no es un título muy llamativo para que entres a ver.




Es paradójico que la palabra "ética" esté (últimamente) rondando tanto por el congreso.

Supongo que estar en la comisión de ética debe ser algo así como entrar en un mafia (vale la exageración involuntaria), por las presiones de callar ciertos casos, de aplazar otros y de tapar muchos otros también... (pasarlos por agua tibia y soplar), en fin.



Todo comenzó con el caso de OMONTE, congresista y ministra de la mujer (me refiero a "comenzar" por ser el primer caso de blindaje más evidente de los casos de blindajes evidentes del congreso frente a la secretaría de Ética). Que un día se supo que ella conformaba acciones de la empresa Cementos Amazónicos S.A.C, de la cual adquirió la concesión minera (10%). Estableciendo el artículo 31° de la Ley General de Minería, en virtud del cual los miembros del Poder Legislativo no pueden ejercer actividades de la industria minera. Y se defendió diciendo que "no tuvo conocimiento de la adquisición". Luego que su bancada lograra, por mayoría, no investigar a Omonte, ella sale diciendo que "sus actos son transparentes y no tiene nada que ocultar." LOL, Carmen, LOL.  



 


Claro que hay muchos casos más de pobres diablos que la única ética que mantienen es la de No Comer Otorongos.




Eso trajo una anécdota de un amigo/congresista que se me había olvidado: "Fue como cuando Rubén Coa se salvó de ser suspendido por haberle encontrado ebrio y bien acompañado de un par de señoritas putas. Obviamente que eso es una estupidez, pero me indigna más que el caso Renán."




Como quiera que sea, nuestro congreso se quedó sin Comisión de Ética tras la renuncia de Humberto Lay por el caso Punto Visual de Cenaida Uribe.




No cabe duda que es dificil hablar de política y ética sin caer en contradicción y/o ambigüedad. No todos los políticos son iguales, es verdad. Unos buenos candidatos serían;




-Valentín Paniagua

-Javier Diez Canseco

-Humberto Lay.

¿Alguno más? tiren posta.


Lamentablemente el ex presidente de dicha comisión, Lay, renunció declarando; "La comisión ha perdido su razón de ser.... No puedo ser parte de una cosa así."




Poco importa si son de izquierda o derecha cuando se trata de ética, políticos con principios puede que los haya, pero que den la cara y enfrenten a la partitocracia... Si no lo hacen, son más de los mismo.


domingo, 23 de febrero de 2014

El testigo

Sebastian Haffner


Sebastian Haffner como sabrás fue periodista, escritor y un verdadero intelectual. Su oposición ante el nazismo y afinidad judía de su novia fueron suficientes fundamentos para abandonar Alemania. El libro que acabo de leer de él es Historia de un alemán y fue la obra que le dio más fama, aún hoy es un valioso documento.

 El libro de memorias Historia de un alemán comienza así: "Lo que va a ser relatado versa sobre una especie de duelo. El individuo está en todo momento a la defensiva. No pretende más que salvaguardar su propia personalidad, su propia vida y su honor personal. El estado exige a este particular, bajo terribles amenazas,[...] que niegue su pasado y su propio yo y, en especial, que al hacer todo ello, muestre continuamente un gran entusiasmo y el mayor agradecimiento."

El camino hacia el horror.
¿Cómo se llegó a esta situación? la respuesta de Haffner va desde que el huevo de la serpiente comenzaba a enclocar: "Hacía falta un sentido de la intuición para observar que, en Alemania, los tontos y los malvados iban aumentando y tornándose en una amenaza." Su sentido de observación fue muy certero, el presente carece de eso ¿no? periodistas y/o escritores y/o intelectuales así, con ese sentido de observación. En fin, ya luego se cumplió el horror y ya fue imparable: "Lo más inquietante resultó la desaparición de un número de personas inofensivas, que formaban parte de la vida diaria [...] La única solución fue ignorar la realidad, desviar la mirada, taparse los oídos y aislarse." 
Haffner además, en Alemania: Jekyll y Hyde define cómo lo que uno no podría imaginar posible para esa época, lo fue, y pasó: "un muerto de hambre se convirtió en multimillonario, un simple soplón de la policía militar pasó a ser el jefe supremo del Reich alemán, un residente de un asilo de mendigos vienés devino en el déspota de ochenta millones de personas, un desclasado que era despreciado por todos llegó a ser un ídolo de una gran nación." Un valiente en su opinión contundente en oposición al nazismo y del aparente odio que sentía por Hitler. Lo que me sedujo de esta historia es el parecido a los últimos acontecimientos, sin profundizar en eso.

Toda situación actual debe ser vista con un punto pasado. Por ello Sebastian postula que "quien desea saber algo al respecto ha de leer biografías, y no precisamente la de los hombres de Estado, sino las de individuos desconocidos, mucho más escasas. En ellas comprobará cómo un ´acontecimiento histórico´pasa de largo ante la vida privada, es decir, la verdadera, como una nube sobre un lago; nada se inmuta, sólo se refleja una imagen fugaz. EL otro tipo de acontecimiento hace saltar las aguas como un temporal acompañado de tormenta; apenas es posible reconocer el lago. El tercer acontecimiento tal vez consista en la desecación de todos los lagos".

Haffner hace una pregunta crucial: "¿Cuándo el hilo de la historia nos dice que aquello a lo que asistimos y que la mayoría cree normal, no es sino el precipicio que se abre ante nosotros?."

Y por último la predicción de Haffner; "Cabe pensar que [Hitler] se suicide cuando acabe el juego. Posee exactamente el valor y la cobardía necesarios para un suicidio por desesperación. Además, esta afirmación demuestra lo mucho que le gustan los juegos de azar con apuestas altas. Hitler es el suicida potencial por excelencia". Y su predicción se cumplió.




(este fue un simple repaso de Sebastian Haffner como escritor, porque no está de mas recordar o aprender de personas con puntos de vista como el de él.)

jueves, 2 de enero de 2014

¿Cuál es la excusa para no tener el cuerpo en perfecto después del embarazo?



Hace una semana hable con Sofía (una amiga) y le pregunté: "¿ Realmente necesito de una buena excusa para no verme tonificada y atractiva después del embarazo?" Ella tiene 35 años y su respuesta causo mucha atención en mi. Me decía que ella quería verse bien pero no quería dejar de ser buena madre.

Tener hijos es lo más increíble del mundo, nos cuidamos y alimentamos bien durante el embarazo para que nazcan sanos y saludables, y como es natural tendemos a engordar. La figura no es la misma; anchamos de unos lados y adelgazamos de donde no deberíamos. Llegando hasta la depresión.

No es malo querer verse linda, tonificada y sexy siendo mamá. ¡No es malo! lo sé, pero la sociedad nos califica y nos aborda en el tema del ser mamá o ser mujer. Ese estereotipo que no nos deja ser libres y hermosas sin sentir que estamos fallando en algo. Tal como le pasa a Sofía. 

Yo quiero referirme a esas madre que son muchas y no lo admiten por miedo a sentirse culpables. Que esta bien comer saludable, está bien cuidarse y hacer ejercicios, está bien pagar algo para ti de vez en cuando, está bien querer tener una figura tonificada sin perder tiempo, haciéndote mesoterapia (porque soy mamá y el tiempo es más valioso que antes) , que está bien tomarte una tarde para seguir tu tratamiento, está súper bien querer tener la piel suave y tersa haciendo una limpieza facial profunda, que porque tengas 30 o 50 años bien puestos no quieras verte de menos, quiero y puedo,  y lo hago.
Cada temporada tiene un final (como después del embarazo) pero cada final es el inicio de un nuevo comienzo; lo mejor esta por venir. ¡Tu nunca dejas de ser mujer!






martes, 31 de diciembre de 2013

Itinerario del 2014



Más austeridad, disciplina y concentración; más atención a los detalles (en mi trabajo); una noción más claro de lo que significa el poder y la voluntad; huir de esas posturas de artistas, escritores o "alguien" de sentir que el mundo no los merece. retornar al poder de las persecuciones; la insistente y agridulce búsqueda por alimentar el amor; el propio y el que lanzamos a los demás; aprender otro idioma (francés de preferencia); hacer ejercicios por lo menos un mes al año; tomar desayuno mínimo 5 veces a la semana; trazar psicogeografias en la cuidad que habito; aprender a bailar con más soltura (o mas ritmo); seguir escribiendo a pesar de todo y de todos, porque  lo necesito, porque eso soy, porque si, porque ni modo, porque así entiendo y me entiendo con la vida; más de Benjamin y Ciel, y más de mi para ellos; abrazar a más gente; sonreír más; besar más; reconocer que la mayoría de mis amigos navegan con bandera de inocentes...; ver a mas personas directo a los ojos; seguir pensando en la resistencia; no como escapatoria de algo sino como método de liberación, ¿de qué? quien sabe. Pero eso no le importa a la resistencia. El caso es resistir, insistir, y dejarte llevar por las miradas, por los paisajes aunque sean banales pero reales. Y seguir explorando el fascinante mundo del vino. 

jueves, 15 de agosto de 2013

Gracias

Luego de que me fui de tu casa pasé por un puesto de bagatelas.  Pregunté por un par de cuadros para el nuevo cuarto y me puse a remover los libros aún por organizar (el puesto iba abriendo).  Y mientras terminé de ojear algunos tomos de enciclopedia barata, encontré un par de cosas de interés: unos cuadros de Zeng Fanzhi que se parecían  mucho a los que mi padre traía de sus viajes a China. La pintura de Zeng Fanzhi de caracteriza por personajes llenos de máscaras cuando están en grupos sociales (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia), casualmente Fanzhi es un pintor del realismo. Mi padre decía que esos no eran cuadros, eran fotografías del modernismo social. Algún despistado dejó una copia –bastante burda- del autorretrato de Fanzhi. Te confieso que me recordó mucho a ti, tenía la chaqueta rojo sobrio que llevabas cuando te deje hoy, las manos en los bolsillos, que es la providencia de los tímidos, el corte de tu cabello cuando según tú te ves tonto, cuando bien sabes que de tonto no tienes ni un pelo, hasta guapo se te ve. Y lo más curioso es el rostro, tan parecido al tuyo, espera… un momento, su rostro es una máscara. De pronto sentí la necesidad de comprarlo.

2.
Entre el cuadro y los libros recordé que la inspiración de Fanzhi, además de lo dicho antes, era la literatura del psicoanálisis, por lo que no es difícil deducir que leía mucho a Freud y Lacan, entre los más conocidos. Nuestros antepasados, me pongo a pensar un poco en eso. Tú y yo, futuros antepasados de nuestra descendencia.

3.
Cuando pagué por la pintura y un par de libros de Sigmund Freud que de seguro te iban a gustar (precio especial, pero sin mucho regateo, por la hora sobre todo), la vendedora me dijo el clásico “que tengas buena mano”. En Perú esta frase significa un modo muy especial de dar gracias al primer cliente del día. Una variación también es la de persignarse con el dinero recibido, hacer la señal de la cruz con la mano apretando el dinero, como si la barrera entre agradecer y fetichizar se disolviera  y el dinero asumiera la encarnación misma del milagro. Aunque cada persona tiene derecho a su fetiche favorito, me gusta más el “que tengas buena mano”. En realidad esta mañana la expresión me abordó casi como una deuda, como si además de los cuadros hubiera comprado un hechizo de buena fortuna o algo así, y por un instante vi mi mano como un objeto ajeno y hechizado.
Busque una tienda para desayunar, sin dejar de ver mi mano y pensar que, efectivamente, mi mano está implicada.  Una mano ni buena ni mala, como el mismo destino.  ¿Lo definimos nosotros? Tal vez con nuestras acciones pero eso es otro tema. Aquí va la tercera mano esa que en un tablero de ajedrez sería como la segunda reina, y cuya intervención no sería nada inofensiva. Mi tercera mano de la fortuna. O algo así.

4.
¿Qué manos habrán traído todos estos libros y cosas en lo que nos hemos encontrado tantas veces, tú y yo? Como si encontráramos algo que no estuvimos buscando, por lo menos no conscientemente.  Desde la mano que nos sacó a la intemperie de la vida, las que nos ayudaron a cruzar la pista, a cruzar los aeropuertos, ese donde nos encontramos, al que fui tantas veces con mi madre y hermanas. Las manos que nos golpearon y nos hicieron tomar control de nuestro cuerpo; Las manos que empuñaron nuestras pequeñas manos y nos enseñaron a garabatear encima de un papel. Imposible es para mi nombrar cada cadena de manos que me hicieron y en algunos casos me deshicieron. Precisamente en eso pensaba hace unas semanas, en mis antepasados, y pensé en ti; Cuando tus manos llevabas un libro de Russell azul de despedida la ultima vez que te vi en ese aeropuerto. Tus manos cuando me hicieron saber cuerpo. Bendije las manos que te trajeron a mi.

5.
Al  azar, con estas manos que aún huelen a ti, Los camino de la libertad  de Russell. Leo.

El agradecimiento, aun bajo la forma de remuneración, puede llevar a un cierto placer en la vejez
a un hombre de ciencia que ha luchado duramente toda su vida contra el prejuicio académico, o al 
artista que ha sufrido el ridículo por muchos años, por no pintar del mismo modo que sus 
precursores, pero su trabajo no ha sido inspirado por una esperanza de tales goces. Todo el trabajo
mas importante se debe a un impulso en que no se calculan las ventajas que uno puede lograr, y puede promoverse, más bien que por afán de recompensa tardías, con facilitar  las circunstancias que conserven el impulso y dan mayor ocasión para manifestarse en las actividades a que éste estimula.

Agradecimiento, si. Me parece bien estúpido que piensen que las gracias sean pagadas con objetos, como en los Oscar, "I wish to thank the Academy", o algo más simple, "el empleado del mes" dando los vales de consumo como agradecimiento, como si pudiera volverse objeto las gracias ¿Qué objeto pudiera ser el agradecimiento mismo? NO puedo pensar en otro que en los libros. El agradecimiento de los libros al principio de la narración. Pero incluso eso no es suficiente. Parece mezquino y parco, económico. Tendría que poner agradecimiento por cada mano que nos trajo el libro, manos de buena fortuna que te trajeron a ti, pienso. Excelentes manos a forma de suerte que permitieron poner en contacto muestras manos tocando nuestros rostros, como amantes que huelen en la oscuridad, que se miran con los ojos cerrados la buena  fortuna que tienen de conocerse.

6.
"Gracia", es equivalente a regalo, entonces, "gracias" se revela como metáfora, como una palabra pequeña, sustentando un todo, como regalo mismo, como el libro que me diste. Y el que te daré mas tarde, al que de seguro corresponderás con un gracias, convirtiendo el presente en algo rotativo, en pasado, integrándolo a nuestra historia mas continua del momento del habla.
"Gracias" tambien indica futuro, es aceptar que hemos sido cambiados en alguna medida, o aliviados. Es una acción dicha con fe.

Podríamos agregar que el librero que me vendió los cuadros y los libros, me dio un valor multiplicado de "gracias", no solo me dijo el acostumbrado fetiche y/o acto de fe, sino que tambien me agregó la carga de su fortuna diaria cuando me dijo "que tengas buena mano"
En una transacción normal uno recibe intercambia dinero por algo de valor equivalente. ¿Podemos ponerle un real valor a un libro de estos grandes? No lo sé. Evidentemente yo salí ganando por la generosidad del vendedor.

Me llevé la suerte, y el vendedor a la vez, con su creencia, se quedó con ella. Tal vez eso es lo mas bello de dar las gracias, que darlas de este modo, solo puede multiplicarlas.

Pero, importa poco.

Cuando me fui no te dije "te quiero" sino "gracias". En realidad me cuesta ver la diferencia tratándose de ti. Te di algo con lo que me quedé y me diste algo te llevaste. Dice Lacan sobre el amor, (está en el libro que te compre) que damos lo que no tenemos, y que al darlo (de eso se trata el amor) lo creamos.

7 y último, promesa.
Abro de nuevo al azar a Russell. Leo lo siguiente. Agradezco:

El arte que surge del lado salvaje y anárquico de la naturaleza humana; entre el artista y el burócrata tendrá siempre que haber un antagonismo hondo, continuar una lucha de hace muchos siglos, en la cual el artista, siempre vencido exteriormente, vence al fin por la gratitud de la humanidad a causa de la alegría que crea durante su vida.

jueves, 8 de agosto de 2013

Helena de Troya, por mi.

Dando inicio al relato de Helena de Troya, así: S1 ᴧ O ᴠ S2
Y terminandolo , así: S1 ᴠ O ᴧ S2. Sigo con la explicación mas simple que leerte todo el libro o ver la película de dos horas (aprox)

Situación Inicial = S1 ᴧ O ᴠ S2
Donde:
S1 = Menelao
S2 = Paris
O = Helena
Con: (ᴧ) = Conjunto y (ᴠ) = Disjunto.
Con la ayuda de Venus, París rapta a Helena, hay entonces un cambio en la situación inicial, Paris resulta conjunto (ᴠ) con Helena y Venus opera como el poder que vehicula ese cambio de estado:
S2 /Venus/ → [(S2 ᴠ Op) → (S2 ᴧ Op)]
Así:
S1 / = S2 / → [(S1 ᴧ O ᴠ S2) → (S1 ᴠ O ᴧ S2)]
Dándose la situación Final:
S1 ᴠ O ᴧ S2
Helena es llevada a Troya, realizando el vínculo entre Paris (S2) y Helena (O), que implica la separación entre Menelao (S1) y Helena (O).

Tal la modelización lógica (simplificada) de un relato, pa la gente.

miércoles, 10 de abril de 2013

¿Dónde está mi J. Ellroy?

Cuando éramos niñas mi hermana y yo pasábamos muchas horas del día al cuidado de mi madre. Y ella pasaba muchas horas del día al cuidado de sus libros. Libros de todos los tamaño, al parecer mi madre no juzgaba por el peso o las molestias que, además de cargar con las mochilas y con sus hijas, se las arreglaba para no soltar su libro de la mano.

Mientras conducía  en cada semáforo rojo abría el libro y desesperadamente se ponía a leerlo. No se daba cuenta si no era porque le gritábamos al rato mi hermana y yo, las dos en coro "ya va en verde má, avanza". Entonces levantaba la vista, miraba al frente y como si hubiera aterrizado de un viaje lejano, se tomaba su tiempo para reaccionar, y bueno, cerraba su libro, lo ponía a un lado y empezaba a manejar.

Cuando nos llevaba al pediatra, se quedaba en la sala de espera y leía un libro. Mi hermana y yo aprovechábamos para hacer de las nuestras, metíamos a las barbies de cabeza en la pecera fingiendo que eran sirenas. Mi madre ni se enteraba, si no fuera porque la enfermera salía y nos decía ¡No niñas, salgan de ahí!
Entonces mi mamá apartaba la mirada del libro y otra vez, ¡esa miraba de viajera mental!  Cerraba su libro y nos regañaba.

En el carro de mi padre nunca faltaba un libro del autor favorito de mi madre, J. Ellroy. Me acordé de eso hace poco, cuando abrió el baúl (si, baúl) de libros antiguos para hacer limpieza. La mayoría de Ellroy.

Recuerdo que mi mamá hablaba de él, muchas veces, tal vez cien, tal vez mil en mi exageración infantil.
Pero decía cosas como " J. Ellroy es un hombre así, que también es asá" "Que James Ellroy vivió en decadencia por mucho tiempo pero es un genio que en su momento fue incomprendido y bla y ble" no recuerdo con certeza lo que decía pero yo investigué sobre él  y he leído algunos de sus libros (que son altamente recomendables). Mi madre vivía enamorada de las obras de James Ellroy y heredé esa pasión por ese tipo de literatura. Conspiración, crudeza, extremo, moral él tiene una precisión asombrosa mezclando personajes ficticios y reales en un marco de hechos históricos. 

Mi madre en su loca obsesión momentánea de aquellos años en los que uno se permite soñar abiertamente. Caló hondo en mi. Primero lo odié porque ella era su fan number one. Sentía que ese genio se robaba la atención mi madre y lo odié un poquito. A los quince años volví a leer una de sus obras y cuando estudié psicología decidí estudiar su perfil.  Y desde entonces por nostalgia o por admiración ando buscando a mi J. Ellroy.


"Soy conservador por temperamento. Estoy en desacuerdo con la actividad criminal. Estoy muy firme y de manera clara del lado de la autoridad. La verdad es que prefiero pecar de mucha autoridad que de poca." J. Ellroy.



sábado, 9 de febrero de 2013

Convaleciente

Cuentan que cuando uno va a morir, lo sabe. Yo lo supe un martes en la mañana. Cuando desperté con una angustia oprimiéndome en el pecho, mi cabeza confundida como si despertara de un mal sueño, sin fuerzas, mis brazo como plomo. No hablemos de lo físico, mi alma era el problema. Sentía un vació, una ausencia. Sentía, como dije, que todo era un mal sueño, una pesadilla. Algo que no podía contárselo a nadie más porque probablemente se reirían de mi. Yo lo sabía, me iba a morir.

Aterrada seguí mi mañana sin quitarme de la mente la idea que pronto moriría. Me serví café, esta vez le presté atención a todo el procedimiento a algo que hacía siempre como rutina. Me quede mirando fijamente el cronometro del microondas 1:50 minutos, contando en reversa. ¿Que pasaría si yo pudiera irme de adelante para atrás? Recordé a Barnes con está pregunta: "¿Qué propósito evolutivo posible podría servir la nostalgia?"  Así que pensé que no era buena idea atormentarme con eso. Creo.

Me paré en medio de mi habitación con la pequeña taza de café entre mis manos. Hacía frío y el vapor del café lo quería en toda mi cara. Abrí los ojos luego de tomar el café y me quede mirando cada cosa que estaba en mi habitación. Y pensar que todo tiene una historia, grande o pequeña eran parte de mi vida, de mi historia y de los que la compartieron conmigo. Pensé que todo eso quedaría en el olvido cuando yo muriera, que sería como si yo no hubiera existido. Empecé a llorar sin saber que no iba a parar.

Ya era casi las 3:00 pm y pensé que tenía que aprovechar el poco tiempo que me quedaba para mí. Me senté frente a la computadora y empecé a borrar fotos, correos que nunca me atreví a mandar y que no pensaba hacerlo después de muerta. No tenía nada vergonzoso en mis redes, ni buzones sociales así que apunté mis claves de FaceBook, Twitter, Blogger, Gmail, Instagram y YouTube en un post-it y lo dejé pegado en la pantalla para que mi madre lo viera y cerrara mis cuentas. No quería ser una muerta con replies, mensajes en mi muro o correos.

Hice lo mismo con mi celular. Si me encontraban en la calle, la lógica que las series como CSI NY me habían enseñado era que lo primero que harían es llamar al último numero marcado. Como yo no pongo nombres normales como madre, hermana o padre. Llamé a Dina Paucar, así estaba en mi directorio mi madre. Una llamada perdida para que luego la llamaran. Importante fue desbloquear mi celular. No quería que perdieran tiempo adivinando 4 numeritos, le facilité el trabajo. En mi habitación revisé mi ropero y tiré medias, brasieres y calzones pasados de moda. Que Zeus me libre de que piensen que aún me ponía esos trapos tan cómodos.

Cayó la noche, me atormentaba pensar en tantos trámites que tenía que hacer, pensé que uno ya no podía ni morirse en paz. Me sentía muy triste, asustada. No pude más, me eché en mi cama y abrí mi lap top. Vi las fotografías que habían quedado. Cuantas historias caben un una fotografía, cuantos recuerdos y olvidos caben en un papel roto o en una carta borrada de Word. Al menos sabía que me iba a morir, era afortunada. Me quede dormida. Era miércoles y me despertó una llamada de "Dina Paucar, mi madre. " Al fin me contestas, son las 3 pm pensé que te había pasado algo! "  Si supieras mamá.

Luego, miré el calendario. Me quedé un momento pensando. Comprendí todo.

Ese miércoles supe porque sentía que me iba a morir. Ese miércoles se cumplía un año de habernos ido. Un año exactamente de separarnos para siempre. Mi recuerdo bloqueó la fecha pero mi cuerpo tiene memoria propia. Abrí los ojos y miré ligeramente al techo sonriendo a medias. Comprendí. Morí un poco cuando nos dejé.

"Cuenta la leyenda que cuando vas a morir, lo sabes. Yo morí un miércoles 15 de agosto y resucité el mismo día. Y tú, ¿ Cuántas veces has muerto?"





Many's the time I ran with you down
The rainy roads of our old town
Many the lives we lived in each day
And buried altogether 
Don't laugh at me

Don't look away.

Bedshaped
Keane.











miércoles, 23 de enero de 2013

Lloré lagrimas de cocodrilo.

Y entonces me eche a llorar...
En cierto modo llorar esta bien mientras dura; pero uno tiene que parar tarde o temprano, y entonces hay que decidir que se va hacer...


Mis lágrimas se acababan y yo moría de sed - ¿Sed de venganza? - no, más bien de simple agua, llorar cansa y agota, y si pensaba levantarme, tenía que recuperar mis fuerza. Esta vez no pensaba caer en lo mismo.

¿Porque estaba llorando?

A veces el "porque" no es la causa.
Me tendieron una trampa, se burlaron de mi, conspiraron en mi contra con calumnias, pretendieron humillarme y casi lo logran, digo casi porque siempre he pensado que solo pueden humillarte y hacerte sentir menos si tu lo consientes. Pensé que era envidia, ¿Como podrían aceptar tanta felicidad ajena?  pero se que cuanto más mediocre es una persona, más cree que el rechazo que le tienen es envidia.
Así que, ese no era mi caso.

Pregúntame ¿Por quien estabas llorando?
Tal vez esa sea la pregunta correcta "¿Quien?" por que más que los actos en sí, las personas que lo cometen son lo importante. Hay millones de personas en este mundo tan injusto, pero solo una te puede hacer sentir que ese mundo injusto esta sobre ti. Duele.

Ellos me lo advirtieron, me dijeron que no me le acerque, que nada bueno podría salir de él. Cuando sabes que tienes colmillos lo mejor que puedes hacer es alejarte de los que quieres, porque al final terminas lastimandolos.

Y ahí estaba él, frente a todos. Todas esas víboras reunidas botando su veneno con sonrisas desafiantes y miradas cómplices. La gente hipócrita pues, que te sonríe y te habla bajito.

Mientras él estaba ahí, en aquella reunión llamada boda yo me quede en mi casa, ordenando, dejando todo limpio para cuando el regrese ya no este de mal humor y como probablemente llegue borracho, tenga ganas de hacerme el amor como lo hacia antes.
Carajo! ¿Antes de qué? ¿Qué pudo suceder que cambio su manera de amar? ¿Acaso la manera de amar puede cambiar? ¿Es válido si hoy te amo bien y mañana mal? ¿Acaso me dejo de amar? ¿Acaso nunca me amó?

Me había convertido en una parodia patética de mi.

A media noche ya casi terminando de limpiar y esperándolo  prendí su computador y rebicé unos mail, escribí un poco, moví el teclado y encontré una carta en un sobre. El sobre estaba cerrado aún no lo no habían abierto. En el remitente decía "Sr. Laguna" . Lo abrí,  y lo primero que leí fue " Ya no tenemos nada de qué hablar, de hecho nunca lo tuvimos. Yo soy la prohibida..." 

Empecé a morir.


No confíes y mucho menos te enamores, "porque las mujeres inteligente solo se enamoran de una única forma... como unas idiotas." Y ahí estaba yo, toda una idiota bien orgullosa de creer y de amar. Ya no me importaba si él me creía, la decepción fue tan fuerte. Un hombre cobarde e inseguro de si y de lo que dice amar es lo menos que mereces, me dije. Luego me di cuenta que no, que él nunca me amo, nunca, ni un poco, ni siquiera me lo dijo. Entonces ¿Cual fue mi error? (Sabes que se abren las puertas del infierno cuando haces esta pregunta) Mi error fue creer que llenaba mi mundo cuando no llenaba ni el suyo.
(Y la cerramos cuando nos damos cuenta que ya no importa la respuesta).

Parecía que había estado esperando esa carta por meses. Leí la nota y la dejé en la mesa.


Estaba sentada con los ojos y la boca bien abiertos mirando al vacío, pensando demasiado y a la vez nada. Estaba perpleja, asombrada, dolida pero jodidamente aliviada. Siempre fui fría, no me sorprendía que pudiese irme de ahí y nunca más volver. Solo me preguntada ¿porque la traición? ¿Porque no tuvo el valor de decirme que amaba a otra?. Por que decidió que yo fuera la estúpida de la historia, ¿acaso no me conocía?. Y recordé lo que un día él me dijo "El amor es algo que queremos ver vivo o muerto. Pero no convaleciente."

Entonces sonreí, malvadamente.

La última vez que lo vi no le hablé del tema. No quería discutir. Él sabía lo que estaba haciendo y yo sabía lo que debía de hacer. Dejarlo para siempre.

Él se fue a la tumba creyendo que yo no sabía su traición. Ahora les haré pensar a todos que fue un accidente.

domingo, 4 de noviembre de 2012

El talón de Aquiles.

"Él la ama porque sabe que ella puede vivir con él, contra él, a favor de él, a pesar de él y sin él".


Él, hombre libre y sin embargo atado a todas partes, antojos de la libertad que lo deja sin algo mas estable que, tal vez, su trabajo. Y es que no se puede tener todo en esta vida, él es guapo y lo sabe. Tal vez sea su infortunio. Ya esta viejo dice, pero no lo está y no lo aparenta, y lo sabe.

Ella, una clase de mujer niña con mente de vieja, con muchos errores como todos, pero claro, ella es mujer y la vida es más dura por eso. Ella es fuerte aunque no lo sabe, capaz de romper las cadenas que a él lo atan, capaz de sembrar algo que a él lo vuelve loco.

Él la ama porque sabe que ella puede vivir ...
  • Con él, mujer que sabe amar, que sabe besar, que comprende, que cela, que divierte, ocurrente intentado disparar y bajarse los aviones que interrumpen la conversación que estaba sosteniendo con él, ¿todo lo que un hombre puede desear a su lado? Bueno para él si pues. Polos opuesto se atraen dicen por ahí. Lo malo de él, ella lo lleva y lo apaga y en vez de solo apagarlo y desaparecerlo lo transforma en una sonrisa, en una caricia. Es que ella sabe que tiene ese poder, de hacerlo sonreír, de hacerlo felíz. Nadie sabe que con solo tocar sus labios, él era otro hombre, era libre sin cadenas y volaba, solo ellos saben lo que sentían. Quiero que sepas lo que siento cuando te beso, decía él y ella le creía porque siempre le creyó. ¿Qué, acaso nunca te ha pasado?
  • Contra él. Nadie podía contra él, hasta ese entonces, cuando ella sin querer entro más allá de su cuerpo y su mente - como vulgarmente se dice- entro en su corazón. Él con aires del tipo "cool", del casanova. Él se cegó desde que en el primer beso, cerro sus pequeños ojos y sintió sin duda el mejor corazón que haya sentido jamás. Contra él, porque ella parecía dejar inestable lo que en su vida era lo único estable - claro, solo parecía. Y contra él, porque ella dominó algo que otra no hacía. Tal vez eso le jodía. 
  • A favor de él. Desde que lo conoció, ella que no quería nada serio siendo una mujer clásica -tal vez demasiado para mi gusto- y él que era el hombre ermitaño, de nada serio más que su enojo tal vez. Con ella quiso todo, hasta una familia quiso.
  • A pesar de él, porque apesar de todo - DE TODO- lo quería. Nunca lo juzgó - cosa que hacían todos. Ella no es una santa paloma, más bien es una oveja negra - quise decir loba, pero no llega a tanto- una oveja manchada por el miedo de perderlo, lo que la llevó a mentir, no hay excusas lo sé, pero ella no lo sabe. Ella lo espera sentada, pagaría por volverlo a ver.
  • Sin él. ¿Te ha pasado que cuando no lo tienes lo quieres? esa masoquista tendencia que nos posee de amar lo que nos ignora, de valorar lo que ya no nos pertenece. Él la ama porque sabe que ella no se fue. Y no se atreve a decir que no la siente, si puede ver que tiembla de las ganas que le da. Él podría poner sus brazos alrededor de cada chica que vea, pero solo le recordarían a ella, tal vez ya lo intentó. A ella le pasa lo mismo.  Él, mismo Aquiles. Ella, mismo talón.