domingo, 23 de febrero de 2014

El testigo

Sebastian Haffner


Sebastian Haffner como sabrás fue periodista, escritor y un verdadero intelectual. Su oposición ante el nazismo y afinidad judía de su novia fueron suficientes fundamentos para abandonar Alemania. El libro que acabo de leer de él es Historia de un alemán y fue la obra que le dio más fama, aún hoy es un valioso documento.

 El libro de memorias Historia de un alemán comienza así: "Lo que va a ser relatado versa sobre una especie de duelo. El individuo está en todo momento a la defensiva. No pretende más que salvaguardar su propia personalidad, su propia vida y su honor personal. El estado exige a este particular, bajo terribles amenazas,[...] que niegue su pasado y su propio yo y, en especial, que al hacer todo ello, muestre continuamente un gran entusiasmo y el mayor agradecimiento."

El camino hacia el horror.
¿Cómo se llegó a esta situación? la respuesta de Haffner va desde que el huevo de la serpiente comenzaba a enclocar: "Hacía falta un sentido de la intuición para observar que, en Alemania, los tontos y los malvados iban aumentando y tornándose en una amenaza." Su sentido de observación fue muy certero, el presente carece de eso ¿no? periodistas y/o escritores y/o intelectuales así, con ese sentido de observación. En fin, ya luego se cumplió el horror y ya fue imparable: "Lo más inquietante resultó la desaparición de un número de personas inofensivas, que formaban parte de la vida diaria [...] La única solución fue ignorar la realidad, desviar la mirada, taparse los oídos y aislarse." 
Haffner además, en Alemania: Jekyll y Hyde define cómo lo que uno no podría imaginar posible para esa época, lo fue, y pasó: "un muerto de hambre se convirtió en multimillonario, un simple soplón de la policía militar pasó a ser el jefe supremo del Reich alemán, un residente de un asilo de mendigos vienés devino en el déspota de ochenta millones de personas, un desclasado que era despreciado por todos llegó a ser un ídolo de una gran nación." Un valiente en su opinión contundente en oposición al nazismo y del aparente odio que sentía por Hitler. Lo que me sedujo de esta historia es el parecido a los últimos acontecimientos, sin profundizar en eso.

Toda situación actual debe ser vista con un punto pasado. Por ello Sebastian postula que "quien desea saber algo al respecto ha de leer biografías, y no precisamente la de los hombres de Estado, sino las de individuos desconocidos, mucho más escasas. En ellas comprobará cómo un ´acontecimiento histórico´pasa de largo ante la vida privada, es decir, la verdadera, como una nube sobre un lago; nada se inmuta, sólo se refleja una imagen fugaz. EL otro tipo de acontecimiento hace saltar las aguas como un temporal acompañado de tormenta; apenas es posible reconocer el lago. El tercer acontecimiento tal vez consista en la desecación de todos los lagos".

Haffner hace una pregunta crucial: "¿Cuándo el hilo de la historia nos dice que aquello a lo que asistimos y que la mayoría cree normal, no es sino el precipicio que se abre ante nosotros?."

Y por último la predicción de Haffner; "Cabe pensar que [Hitler] se suicide cuando acabe el juego. Posee exactamente el valor y la cobardía necesarios para un suicidio por desesperación. Además, esta afirmación demuestra lo mucho que le gustan los juegos de azar con apuestas altas. Hitler es el suicida potencial por excelencia". Y su predicción se cumplió.




(este fue un simple repaso de Sebastian Haffner como escritor, porque no está de mas recordar o aprender de personas con puntos de vista como el de él.)

jueves, 2 de enero de 2014

¿Cuál es la excusa para no tener el cuerpo en perfecto después del embarazo?



Hace una semana hable con Sofía (una amiga) y le pregunté: "¿ Realmente necesito de una buena excusa para no verme tonificada y atractiva después del embarazo?" Ella tiene 35 años y su respuesta causo mucha atención en mi. Me decía que ella quería verse bien pero no quería dejar de ser buena madre.

Tener hijos es lo más increíble del mundo, nos cuidamos y alimentamos bien durante el embarazo para que nazcan sanos y saludables, y como es natural tendemos a engordar. La figura no es la misma; anchamos de unos lados y adelgazamos de donde no deberíamos. Llegando hasta la depresión.

No es malo querer verse linda, tonificada y sexy siendo mamá. ¡No es malo! lo sé, pero la sociedad nos califica y nos aborda en el tema del ser mamá o ser mujer. Ese estereotipo que no nos deja ser libres y hermosas sin sentir que estamos fallando en algo. Tal como le pasa a Sofía. 

Yo quiero referirme a esas madre que son muchas y no lo admiten por miedo a sentirse culpables. Que esta bien comer saludable, está bien cuidarse y hacer ejercicios, está bien pagar algo para ti de vez en cuando, está bien querer tener una figura tonificada sin perder tiempo, haciéndote mesoterapia (porque soy mamá y el tiempo es más valioso que antes) , que está bien tomarte una tarde para seguir tu tratamiento, está súper bien querer tener la piel suave y tersa haciendo una limpieza facial profunda, que porque tengas 30 o 50 años bien puestos no quieras verte de menos, quiero y puedo,  y lo hago.
Cada temporada tiene un final (como después del embarazo) pero cada final es el inicio de un nuevo comienzo; lo mejor esta por venir. ¡Tu nunca dejas de ser mujer!






martes, 31 de diciembre de 2013

Itinerario del 2014



Más austeridad, disciplina y concentración; más atención a los detalles (en mi trabajo); una noción más claro de lo que significa el poder y la voluntad; huir de esas posturas de artistas, escritores o "alguien" de sentir que el mundo no los merece. retornar al poder de las persecuciones; la insistente y agridulce búsqueda por alimentar el amor; el propio y el que lanzamos a los demás; aprender otro idioma (francés de preferencia); hacer ejercicios por lo menos un mes al año; tomar desayuno mínimo 5 veces a la semana; trazar psicogeografias en la cuidad que habito; aprender a bailar con más soltura (o mas ritmo); seguir escribiendo a pesar de todo y de todos, porque  lo necesito, porque eso soy, porque si, porque ni modo, porque así entiendo y me entiendo con la vida; más de Benjamin y Ciel, y más de mi para ellos; abrazar a más gente; sonreír más; besar más; reconocer que la mayoría de mis amigos navegan con bandera de inocentes...; ver a mas personas directo a los ojos; seguir pensando en la resistencia; no como escapatoria de algo sino como método de liberación, ¿de qué? quien sabe. Pero eso no le importa a la resistencia. El caso es resistir, insistir, y dejarte llevar por las miradas, por los paisajes aunque sean banales pero reales. Y seguir explorando el fascinante mundo del vino. 

jueves, 15 de agosto de 2013

Gracias

Luego de que me fui de tu casa pasé por un puesto de bagatelas.  Pregunté por un par de cuadros para el nuevo cuarto y me puse a remover los libros aún por organizar (el puesto iba abriendo).  Y mientras terminé de ojear algunos tomos de enciclopedia barata, encontré un par de cosas de interés: unos cuadros de Zeng Fanzhi que se parecían  mucho a los que mi padre traía de sus viajes a China. La pintura de Zeng Fanzhi de caracteriza por personajes llenos de máscaras cuando están en grupos sociales (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia), casualmente Fanzhi es un pintor del realismo. Mi padre decía que esos no eran cuadros, eran fotografías del modernismo social. Algún despistado dejó una copia –bastante burda- del autorretrato de Fanzhi. Te confieso que me recordó mucho a ti, tenía la chaqueta rojo sobrio que llevabas cuando te deje hoy, las manos en los bolsillos, que es la providencia de los tímidos, el corte de tu cabello cuando según tú te ves tonto, cuando bien sabes que de tonto no tienes ni un pelo, hasta guapo se te ve. Y lo más curioso es el rostro, tan parecido al tuyo, espera… un momento, su rostro es una máscara. De pronto sentí la necesidad de comprarlo.

2.
Entre el cuadro y los libros recordé que la inspiración de Fanzhi, además de lo dicho antes, era la literatura del psicoanálisis, por lo que no es difícil deducir que leía mucho a Freud y Lacan, entre los más conocidos. Nuestros antepasados, me pongo a pensar un poco en eso. Tú y yo, futuros antepasados de nuestra descendencia.

3.
Cuando pagué por la pintura y un par de libros de Sigmund Freud que de seguro te iban a gustar (precio especial, pero sin mucho regateo, por la hora sobre todo), la vendedora me dijo el clásico “que tengas buena mano”. En Perú esta frase significa un modo muy especial de dar gracias al primer cliente del día. Una variación también es la de persignarse con el dinero recibido, hacer la señal de la cruz con la mano apretando el dinero, como si la barrera entre agradecer y fetichizar se disolviera  y el dinero asumiera la encarnación misma del milagro. Aunque cada persona tiene derecho a su fetiche favorito, me gusta más el “que tengas buena mano”. En realidad esta mañana la expresión me abordó casi como una deuda, como si además de los cuadros hubiera comprado un hechizo de buena fortuna o algo así, y por un instante vi mi mano como un objeto ajeno y hechizado.
Busque una tienda para desayunar, sin dejar de ver mi mano y pensar que, efectivamente, mi mano está implicada.  Una mano ni buena ni mala, como el mismo destino.  ¿Lo definimos nosotros? Tal vez con nuestras acciones pero eso es otro tema. Aquí va la tercera mano esa que en un tablero de ajedrez sería como la segunda reina, y cuya intervención no sería nada inofensiva. Mi tercera mano de la fortuna. O algo así.

4.
¿Qué manos habrán traído todos estos libros y cosas en lo que nos hemos encontrado tantas veces, tú y yo? Como si encontráramos algo que no estuvimos buscando, por lo menos no conscientemente.  Desde la mano que nos sacó a la intemperie de la vida, las que nos ayudaron a cruzar la pista, a cruzar los aeropuertos, ese donde nos encontramos, al que fui tantas veces con mi madre y hermanas. Las manos que nos golpearon y nos hicieron tomar control de nuestro cuerpo; Las manos que empuñaron nuestras pequeñas manos y nos enseñaron a garabatear encima de un papel. Imposible es para mi nombrar cada cadena de manos que me hicieron y en algunos casos me deshicieron. Precisamente en eso pensaba hace unas semanas, en mis antepasados, y pensé en ti; Cuando tus manos llevabas un libro de Russell azul de despedida la ultima vez que te vi en ese aeropuerto. Tus manos cuando me hicieron saber cuerpo. Bendije las manos que te trajeron a mi.

5.
Al  azar, con estas manos que aún huelen a ti, Los camino de la libertad  de Russell. Leo.

El agradecimiento, aun bajo la forma de remuneración, puede llevar a un cierto placer en la vejez
a un hombre de ciencia que ha luchado duramente toda su vida contra el prejuicio académico, o al 
artista que ha sufrido el ridículo por muchos años, por no pintar del mismo modo que sus 
precursores, pero su trabajo no ha sido inspirado por una esperanza de tales goces. Todo el trabajo
mas importante se debe a un impulso en que no se calculan las ventajas que uno puede lograr, y puede promoverse, más bien que por afán de recompensa tardías, con facilitar  las circunstancias que conserven el impulso y dan mayor ocasión para manifestarse en las actividades a que éste estimula.

Agradecimiento, si. Me parece bien estúpido que piensen que las gracias sean pagadas con objetos, como en los Oscar, "I wish to thank the Academy", o algo más simple, "el empleado del mes" dando los vales de consumo como agradecimiento, como si pudiera volverse objeto las gracias ¿Qué objeto pudiera ser el agradecimiento mismo? NO puedo pensar en otro que en los libros. El agradecimiento de los libros al principio de la narración. Pero incluso eso no es suficiente. Parece mezquino y parco, económico. Tendría que poner agradecimiento por cada mano que nos trajo el libro, manos de buena fortuna que te trajeron a ti, pienso. Excelentes manos a forma de suerte que permitieron poner en contacto muestras manos tocando nuestros rostros, como amantes que huelen en la oscuridad, que se miran con los ojos cerrados la buena  fortuna que tienen de conocerse.

6.
"Gracia", es equivalente a regalo, entonces, "gracias" se revela como metáfora, como una palabra pequeña, sustentando un todo, como regalo mismo, como el libro que me diste. Y el que te daré mas tarde, al que de seguro corresponderás con un gracias, convirtiendo el presente en algo rotativo, en pasado, integrándolo a nuestra historia mas continua del momento del habla.
"Gracias" tambien indica futuro, es aceptar que hemos sido cambiados en alguna medida, o aliviados. Es una acción dicha con fe.

Podríamos agregar que el librero que me vendió los cuadros y los libros, me dio un valor multiplicado de "gracias", no solo me dijo el acostumbrado fetiche y/o acto de fe, sino que tambien me agregó la carga de su fortuna diaria cuando me dijo "que tengas buena mano"
En una transacción normal uno recibe intercambia dinero por algo de valor equivalente. ¿Podemos ponerle un real valor a un libro de estos grandes? No lo sé. Evidentemente yo salí ganando por la generosidad del vendedor.

Me llevé la suerte, y el vendedor a la vez, con su creencia, se quedó con ella. Tal vez eso es lo mas bello de dar las gracias, que darlas de este modo, solo puede multiplicarlas.

Pero, importa poco.

Cuando me fui no te dije "te quiero" sino "gracias". En realidad me cuesta ver la diferencia tratándose de ti. Te di algo con lo que me quedé y me diste algo te llevaste. Dice Lacan sobre el amor, (está en el libro que te compre) que damos lo que no tenemos, y que al darlo (de eso se trata el amor) lo creamos.

7 y último, promesa.
Abro de nuevo al azar a Russell. Leo lo siguiente. Agradezco:

El arte que surge del lado salvaje y anárquico de la naturaleza humana; entre el artista y el burócrata tendrá siempre que haber un antagonismo hondo, continuar una lucha de hace muchos siglos, en la cual el artista, siempre vencido exteriormente, vence al fin por la gratitud de la humanidad a causa de la alegría que crea durante su vida.

jueves, 8 de agosto de 2013

Helena de Troya, por mi.

Dando inicio al relato de Helena de Troya, así: S1 ᴧ O ᴠ S2
Y terminandolo , así: S1 ᴠ O ᴧ S2. Sigo con la explicación mas simple que leerte todo el libro o ver la película de dos horas (aprox)

Situación Inicial = S1 ᴧ O ᴠ S2
Donde:
S1 = Menelao
S2 = Paris
O = Helena
Con: (ᴧ) = Conjunto y (ᴠ) = Disjunto.
Con la ayuda de Venus, París rapta a Helena, hay entonces un cambio en la situación inicial, Paris resulta conjunto (ᴠ) con Helena y Venus opera como el poder que vehicula ese cambio de estado:
S2 /Venus/ → [(S2 ᴠ Op) → (S2 ᴧ Op)]
Así:
S1 / = S2 / → [(S1 ᴧ O ᴠ S2) → (S1 ᴠ O ᴧ S2)]
Dándose la situación Final:
S1 ᴠ O ᴧ S2
Helena es llevada a Troya, realizando el vínculo entre Paris (S2) y Helena (O), que implica la separación entre Menelao (S1) y Helena (O).

Tal la modelización lógica (simplificada) de un relato, pa la gente.

miércoles, 10 de abril de 2013

¿Dónde está mi J. Ellroy?

Cuando éramos niñas mi hermana y yo pasábamos muchas horas del día al cuidado de mi madre. Y ella pasaba muchas horas del día al cuidado de sus libros. Libros de todos los tamaño, al parecer mi madre no juzgaba por el peso o las molestias que, además de cargar con las mochilas y con sus hijas, se las arreglaba para no soltar su libro de la mano.

Mientras conducía  en cada semáforo rojo abría el libro y desesperadamente se ponía a leerlo. No se daba cuenta si no era porque le gritábamos al rato mi hermana y yo, las dos en coro "ya va en verde má, avanza". Entonces levantaba la vista, miraba al frente y como si hubiera aterrizado de un viaje lejano, se tomaba su tiempo para reaccionar, y bueno, cerraba su libro, lo ponía a un lado y empezaba a manejar.

Cuando nos llevaba al pediatra, se quedaba en la sala de espera y leía un libro. Mi hermana y yo aprovechábamos para hacer de las nuestras, metíamos a las barbies de cabeza en la pecera fingiendo que eran sirenas. Mi madre ni se enteraba, si no fuera porque la enfermera salía y nos decía ¡No niñas, salgan de ahí!
Entonces mi mamá apartaba la mirada del libro y otra vez, ¡esa miraba de viajera mental!  Cerraba su libro y nos regañaba.

En el carro de mi padre nunca faltaba un libro del autor favorito de mi madre, J. Ellroy. Me acordé de eso hace poco, cuando abrió el baúl (si, baúl) de libros antiguos para hacer limpieza. La mayoría de Ellroy.

Recuerdo que mi mamá hablaba de él, muchas veces, tal vez cien, tal vez mil en mi exageración infantil.
Pero decía cosas como " J. Ellroy es un hombre así, que también es asá" "Que James Ellroy vivió en decadencia por mucho tiempo pero es un genio que en su momento fue incomprendido y bla y ble" no recuerdo con certeza lo que decía pero yo investigué sobre él  y he leído algunos de sus libros (que son altamente recomendables). Mi madre vivía enamorada de las obras de James Ellroy y heredé esa pasión por ese tipo de literatura. Conspiración, crudeza, extremo, moral él tiene una precisión asombrosa mezclando personajes ficticios y reales en un marco de hechos históricos. 

Mi madre en su loca obsesión momentánea de aquellos años en los que uno se permite soñar abiertamente. Caló hondo en mi. Primero lo odié porque ella era su fan number one. Sentía que ese genio se robaba la atención mi madre y lo odié un poquito. A los quince años volví a leer una de sus obras y cuando estudié psicología decidí estudiar su perfil.  Y desde entonces por nostalgia o por admiración ando buscando a mi J. Ellroy.


"Soy conservador por temperamento. Estoy en desacuerdo con la actividad criminal. Estoy muy firme y de manera clara del lado de la autoridad. La verdad es que prefiero pecar de mucha autoridad que de poca." J. Ellroy.